El miércoles 12 de diciembre recibí el Premio Agustín Yáñez, en Guadalajara. La ceremonia fue en la capilla Elías Nandino y hubo unas ochenta personas (lo cual, para un evento literario de este tipo, es un buen). Todo de maravilla: estuvo el Secretario de Cultura de Jalisco y Gabriel Yáñez, hijo del autor de
Al filo del agua.
El nombre del cuentario es
Temporada baja. Aún no estoy seguro de que vaya a ser el nombre definitivo para la publicación (el premio, aunque muy bueno en cuestión de dinero, no incluye la edición. Así que ahora empieza el tocar puertas, buscar editorial y demás. Si todo sale bien —espero—, creo que el libro podría salir en 2009.) Por un lado, me parece que el título capta el espíritu del libro; los personajes, de alguna manera u otra, pasan todos por una “temporada baja”, un bache del que no consiguen —y quizá nunca lo hagan— salir. Por otro, simplemente no me suena, no lo imagino en la portada de un libro ni despertando comentarios entre los lectores. Igual y es pura paranoia mía. De cualquiera manera, agradezco mucho a todas las personas relacionadas con el premio, especialmente a Jorge Souza que se portó increíble.
Un detalle final. Durante la premiación leí un cuento, precisamente el que da título al libro, “Temporada baja”. Aunque creo que la reacción general fue favorable, muchas personas se indignaron un poco y el cuento les pareció “sucio”, “descaradamente erótico” y una viejita, que se salió luego luego después del evento, de plano dijo que era un relato “muy cochino”. No esperaba que mi historia sobre el cuidador de un hotel en Puerto Escondido despertara tales opiniones. Y el personaje, don Andrés, me parece que, a su manera, causa un poco más de tristeza que repulsión.
Para salir de dudas, decidí subir el relato y ver qué reacción causa entre los lectores. Pueden leerlo en mi página
www.ernestomurguia.comSaludos
Ernesto